Viena tiene ese olor especial. Esa mezcla de historia y bollería recién hecha, el olor a café y madera vieja, el sonido de los tranvías deslizándose sobre los adoquines y el suave murmullo de los comensales en alguna taberna escondida. Si a esto le sumamos la promesa de un Viena Schnitzel perfectamente condimentado, mi corazón late más rápido, porque sé que me espera un momento para recordar.
Mi viaje a través de los sabores vieneses me llevó a Rado's Gastwirtschaft, un lugar donde tradición y calidez van de la mano. Un día lluvioso de otoño se convirtió en un auténtico cuento de hadas gastronómico nada más cruzar la puerta de madera de este acogedor rincón...
Un bocado perfecto de golden crujiente
La espera no duró mucho, pero con cada minuto de anticipación mi emoción crecía. Y luego... aquí está. Frente a mí, en el plato, había una auténtica diva dorada, un escalope tan crujiente que cada milímetro de su superficie brillaba a la luz...
Un poco de historia: el viaje de la chuleta milanesa a Viena
La historia del escalope vienés nos remonta a la época en que los soldados austriacos se inspiraban en sus campañas. Existe la teoría de que el Wiener schnitzel se inspiró en la cotoletta milanesa, una especialidad italiana...
El secreto del Wiener schnitzel perfecto
Reglas básicas de preparación
El verdadero escalope vienés es no improvisa: es respetada. La clave está en algunas reglas simples pero sagradas:
- La carne debe ser fina - Un bistec real se adelgaza con un mortero hasta que se vuelve casi translúcido.
- El poh se hace con cuidado - Harina, luego huevo, luego pan rallado, ¡pero nunca se debe prensar! El pan rallado debe permanecer suelto, para que se hinche durante la fritura y forme ese reconocible y aireado crujiente.
- Grasa o mantequilla, sin aceite - El schnitzel tradicional vienés se fríe en manteca de cerdo o mantequilla clarificada, lo que le da un sabor más rico y una textura famosa.
¿Cómo hacer un auténtico bistec vienés en casa?
Ingredientes (para 2 personas):
- 2 filetes de ternera (de unos 150 g cada uno)
- 50 g de harina
- 2 huevos
- 100 g de pan rallado fino
- 100 g de manteca de cerdo o mantequilla clarificada
- Sal y pimienta al gusto
- Limón para servir
Preparación:
- Adelgazar la carne con un mortero hasta que quede unos 3 mm fina.
- Sal y pimienta por ambos lados.
- Enrollar primero en harina, luego en huevos batidos, y finalmente en pan rallado (¡pero no los presiones!).
- Freír en manteca de cerdo o mantequilla caliente a fuego medio, hasta que estén dorados.
- Escurrir sobre una toalla de papel y servir con una rodaja de limón.
¿Qué beber con Wiener schnitzel?
Nada va mejor con Wiener schnitzel que un buen vino o cerveza austriaca. Si eres un amante del vino, prueba el Grüner Veltliner, que equilibra muy bien la riqueza del escalope con su frescura. Para aquellos que prefieren la cerveza, Stiegl Goldbräu es una opción clásica: refrescante pero con suficiente cuerpo para acompañar este plato.
Último sorbo en Rado's Gastwirtschaft
Después El último bocado me quedé un rato, empapándome del ambiente del pub. A través de la ventana se podía ver Viena en su forma más bella: calles lluviosas, reflejos de luces, transeúntes ocupados con paraguas. El camarero me trae otro espresso, solo para completar esta experiencia como corresponde.
En Rado's GastwirtschaftAprendí una lección importante: El filete de Viena no es solo un plato. Es una emoción, una tradición, una parte de la historia de Viena que no se puede contar con palabras, sino sólo experimentar.
Si alguna vez vienes a Viena, no te detengas sólo en los castillos y museos. Haz una parada en una antigua posada, pide un bistec y deja que su sabor te lleve a un viaje en el tiempo. Lo hice y sé que volveré.